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¿Alguien ahorra?

No voy a hablar de crisis, ni de subidas de precios, ni de hipotecas. Eso ya lo sabemos todos, lamentablemente no es noticia nueva. Lo sorprendente es una noticia interesada que he visto publicada, pero con un fondo de verdad. Nadie ahorra hoy en día. Ahorrar es guardar dinero para imprevistos, como dice la RAE en su segunda acepción: “Guardar dinero como previsión para necesidades futuras”. Es importante definir este punto porque la expresión “ahorro para un viaje” no aplica en este caso.

El caso es que leo en El Mundo que ING (parte interesada) dice que casi nadie ahorra en España. Bueno, en si no es una sorpresa, pero el plato gordo viene cuando dice que sólo un 18% de los españoles tiene el equivalente a un año de ingresos ahorrado. ¿Eso es mucho? Desde el punto de vista de algunos, es una locura tener ese dinero “parado”, es decir, no invertido, porque es una enorme cantidad. Otros dirán que qué menos, por si los tiempos vienen mal, que luego nunca se sabe cuánto nos quedará.

No voy a entrar en la polémica de las cantidades, pero un familiar me dijo un día “si no puedes ahorrar es que vives por encima de tus posibilidades”. Y el tiempo demuestra que eso es verdad, sin duda, como muchos ahora comprueban.  Os dejo una de las pocas cosas que es gratis en Madrid y que merece la pena, la puesta de sol:

Debod

La foto viene de este blog y es el Templo de Debod en un atardecer cualquiera.

6 de Agosto

 Hiroshima

El día 6 de Agosto conmemora muchas cosas, pero hay una que pasará a la historia de la humanidad como el día que se inició la era atómica. Algunos dicen que ha salvado vidas, que podrían haber muerto millones, por lo que justifican el lanzamiento si se salvan millones de los suyos. Espero que termine mejor de lo que empezó.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

Fotos

Y ya tengo las fotos del camino seleccionadas y bien puestas en un FTP. Todos los que queráis tener las fotos, sólo tenéis que pedírmelo, y os doy acceso al sitio. Basta con dejar un comentario en este foro.

Es el momento de que todos los que queráis dejar vuestro correo para estar en contacto entre todos, lo hagáis aquí mismo, en este foro.  Muchos tenéis un correo mio, pero no voy a dejar públicas vuestras direcciones.

Como siempre, cuidaros.

Y al final…

Al final he llegado a Santiago de Compostela, para ser exactos el día 18 de Agosto. Después de unos días  de dudas sobre si mi tendón aguantaría o no, parece que unas pastillas australianas (no se que llevan, pero funcionan), junto con anti inflamatorios con cerveza, han obrado el milagro.

Y eso que la suerte no ha estado conmigo siempre. En Melide, no muy lejos de Santiago, llegamos en día de fiesta. ¿Que significa esto? Significa que no había sitio en ningún albergue, hostal o pension. Así que nada, a aprovechar los euros que quedan y a un hotel. El mismo día me confirman la reserva, antes imposible. Después de ver la habitación, comprobar que era correcta, dejamos las botas en la terraza, que no es plan de ahogarnos en nuestro propio olor. Hasta ahí, todo bien.

Incluso nos queda humor para darnos una vuelta por la ciudad y tomarnos un algo. Como siempre, la idea es salir a las 6 a andar, y en el hotel no hay recepcionista a esa hora (no era un hotel 4*, vaya), así que pagamos la habitación por adelantado y nos vamos a dormir. A la mañana siguiente, una ducha en baño propio, un desayuno de supermercado y cuando vamos a por las botas… ¡ZAS! La persiana se rompe. De todos los motivos posibles para no andar, que no pueda llegar a mis botas es el mas tonto. Pero son cosas que ocurren. Como es una persiana enorme que no podemos levantar entre 2, y por otro lado no tenemos destornillador para abrir el cajetín. Toca esperar a que venga alguien de recepción, que llame a un persianista, que lo arregle… vamos, las 12. Y luego a andar con el sol. Viva el camino, la persiana y a todos los santos que bajé en fila india.

Pero nada importa una vez que llegas. Después de andar los últimos kilómetros nada te duele. El Monte Do Gozo, una tontería comparado con el resto del camino. Además con la niebla no se ve nada. La entrada a Santiago, casi expectante. Luego en la plaza del Obradoiro, vienen las sensaciones raras: alegría por estar ahí, tristeza porque ya no queda el camino. Todos nos sentimos igual, entre alegres y tristes.

Pero el cansancio gana al resto de cosas, así que a la carrera a por la compostelana (al final me la han dado por motivos religiosos, parece que reflexionar es “motivo religioso”) que acredita que voy a cenar gratis muchos días, y al hotel.

De nuevo mi hermana ha sido de gran ayuda, no hay nada como pasar la última noche en un hotel 5* con una cama de 2×2 ( a un precio increíble). Dormimos como unos santos y desayunamos como si fuera gratis. No hay mejor manera de empezar los 30, en buena compañía, después de terminar un reto, en un buen sitio, etc…

Para finalizar, mi madre y mi padre me fueron a recoger, así que el día 19 estuve entre mis padres y los peregrinos/as con los que he compartido tantos días, así que mis últimas horas en Santiago antes de irme han sido de lo mas completas (y tristes).

He aprendido bastante en el camino (por ejemplo: “Gibt es hier jemanden, der spanisch spricht?”), hay cosas que he dejado (mi pobre tripa, tanto tiempo dedicado…) y otras que he encontrado (last ice cream).Y es que 750 km dan para mucho.

Un abrazo a todos,  iré contando mas detalles poco a poco.

Desde Sarria: Mis piernas

Tengo tendinitis. Si, no es muy original, pero tengo tendinitis. ¿Por que? (puristas… nunca he sabido si es junto o separado) Porque en una etapa bastante bonita, la subida a Foncebadón, no fui my rápido. Y claro, parece que es una estupidez, pero no lo es. Resulta que gracias a no ser Fitipaldi nos quedamos sin sitio a 1450 metros de altura. Entre una cañería atascada y un grupo de rápidos, me quedé sin sitio. Antes de andar 8 km mas por alta montaña, me dió por probar suerte en una tienda de campaña que nos ofrecieron en un albergue perrofláutico de gente que sentía la energía fluir cerca del cielo. La tienda no estaba nada mal, era la única sin agugeros y sitio suficiente. Pero el saco que me he traído es de verano, no de invierno, así que me congelé.

El día siguiente, 25 km de descenso con los músclos agarrotados, así que un tendón del pie izquierdo decidió que no le gustaba andar. Y desde entonces parezco un cojo en la playa, bailando mas que andando.

Afortunadamente unos canadienses y unos británicos me dieron unas pastilas para dormir a caballos que me dejaron como nuevo ese día, pero desde entonces todos los días pienso que será el último. La recomendación de los médicos: deja de andar. Se ve que no han entendido que no quiero pagar 6 cenas.

A ver si tengo suerte y llego a Santiago antes de romperme. No se como lo voy a hacer en la boda, algo me dice que voy a ir a la pata coja.

Por cierto, todos los que quieran una postal desde Santiago, que me den su dirección de correo postal por email entre hoy y mañana, que aprovecharé para hinchar el pecho si llego (por correo).

 Un abrazo a todos, esta será la penúltima entrada (o casi).

Después de León (III): Los mallorquines

Por último quisiera dedicar esta última entrada a unos “peregrinos” que nos acosan.

Para empezar, dar mil gracias a mi hermana Cristina. Me has salvado de morir devorados por los mosquitos (otra vez, habría que exterminar esos bichos). Os pongo en situación:

Sahagún. Andando bajo el sol después de un camino no muy largo pero si muy duro. De esos de conversaciones difíciles con gente que requieren atención. Y ya sabéis que no me gusta pensar mas de 10 minutos al día. El caso es que llegamos a un albergue y…. lleno. Un grupo de 50 mallorquines con coche de apoyo (que lleva todo el peso) ha colapsado el albergue, y se rumorea que hacen parte del camino en bus. El resto de albergues, llenos. El hospitalero se apiada y nos encuentra una pensión, que nos toca pagar.

Reliegos (el día siguiente). Llegamos después de 37 km de andar bajo el sol. Literalmente destrozado. Sin agua. Km extra que no esperábamos por un desvío provisional que nos hizo andar de más. Cuando llegamos al único albergue: lleno, 50 mallorquines. El siguiente, lleno, el siguiente pueblo, lleno… vamos, para dormir bajo techo teníamos que andar casi 60 km. Cabreo generalizado, peleas por camas, el hospitalero nos hecha a la calle por acusarle de hacer reservas, etc, etc….

Solución: llegar a León un día antes de lo esperado, pagar un hotel 4 estrellas (Cris, cuanto te quiero por ese “bono amigo” tirado de precio….), y luego un día de descanso y albergue. Los que andáis, ya sabéis porque estábamos tan frescos en León.

Y no me gustaría despedirme sin mentar a toda la familia, cercana, lejana y por conocer, de esos valientes hijos de…. gente muy respetable, los mallorquines que nos obligan a hacer una maratón todos los días para tener cama.

Me acuerdo de vosotros, y de vuestras caras. Si un día me quedo sin sitio (y sin comida) por vuestra culpa, os acordaréis de mi.

Después de León (II): Last ice cream

Esto habrá quien lo entienda, y habrá quien no. Vamos a empezar…

No se si os ha pasado alguna vez, pero a mi mas de una. Estás en una heladería, hay mil niños alrededor, pero tú eres el primero en la cola. Y te toca pedir. “Un helado, que sea de chocolate”. Y el heladero te responde “Es el último”. Y tú encantado. Y te das la vuelta. De pronto te das cuenta que hay decenas de niños que quieren tu helado, el último, el que querían. No es que se lo necesiten, es que lo quieren, y tienes el último. Entonces ellos preguntan, ven que no queda, y te miran sin entender porque tu puedes tenerlo y ellos no. Y disfrutas el momento, lo disfrutas, incluso sonríes, porque el último helado, el mas rico, el que mejor está, es tuyo. Si, el último, “the last ice cream“.

Que os den, franceses, es mio ;)

Después de León (I): Los que se van

Hola a todos,

Ya ha pasado algo de tiempo y hay mucho que contar, pero no siempre tengo el tiempo o las ganas, para ser sinceros. Pero hoy voy a sacar algo de tiempo para poneros al día. Como va a ser largo, voy a dividirlo en diferentes entradas.

La primera quiero dedicarla a la gente que nos ha dejado en el camino recientemente: Jesús, Rafa y Ángel. Al igual que los que se han ido antes (la gente del País Vasco, los de Berga y el de Castellón), nos han dejado porque no tenían tiempo o cuerpo. Y os vamos a echar de menos. Se que a muchos os gustaría seguir, así que simplemente quiero dedicaros una entrada para que sepáis que brindaremos por vosotros. Hay muchas fotos circulando, os abriré un sitio donde dejarlas (o donde custodiarlas, lo que toque).

Es algo que la gente que hace el Camino entiende, que andar engancha (no se porque , porque cansa la leche), pero es lo que hay. Una cerveza (con limón la mia) por vosotros.