Sobre las redes sociales

Hoy en día es muy habitual pertenecer a una red social en internet, ya sea por motivos profesionales (Linked-in, Xing) o personales (Facebook, Twitter, etc), de forma que casi todos tenemos un perfil en un sitio u otro. En si esto no es ni bueno ni malo, es simplemente la información que queremos publicar, y no tiene porque diferenciarse de este blog o de muchos otros que hay en la red: una forma de comunicarse y de mantenerse en contacto. ¿Cual es la diferencia? La privacidad, o la falta de ella.

La información a mano

Y este que en este blog yo se lo que publico, la información que comparto y la que no. A diferencia de una bitácora, en una red social no es sólo lo que publico, sino lo que otra gente que está relacionada conmigo puede ver de mi o de mis contactos. Para entendernos, puede que yo no publique fotos mías, pero si un amigo si lo hace y permite verlas, estoy expuesto. ¿Hasta que punto no tener cuenta te mantiene a salvo? Las redes sociales funcionan de forma que una vez que abres cuenta asocia imágenes que tenían datos tuyos por etiqueta a sus servicios de indexación, de forma que en las redes sociales es mas sencillo encontrar información confidencial supuestamente bloqueada, para de esa manera encontrar la máxima información posible de un usuario.

Al final es una cuestión de responsabilidad de y de saber usar la cabeza, como cualquier herramienta que está en la red. Por eso me gusta mucho la medida de la Agencia Española de Protección de Datos, que ha acordado con uno de los principales foros que los menores de cierta edad no puedan registrarse en dicho foro, de forma que les permite disponer de una madurez mayor para entender que datos deben compartir y cuales no. Una pequeña medida fácil de evadir, pero que sienta las bases de lo que debe ser el bien mas preciado de todos nosotros: nuestra privacidad y el derecho a la intimidad.

Privaciadd

Lamentablemente, algunos  nunca aprenden y se dejan engañar, perdiendo información privada que puede suponer una gran pérdida económica y un gran desgaste emocional.

Otros, afortunadamente, publican lo que no deben. Será que les gusta llevar una camiseta roja o un pijama de rayas.

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