Hoy estoy orgulloso

Normalmente escribo y me quejo, pero hoy me siento un poquito mas orgulloso de lo normal. El motivo es sencillo: por primera vez he visto a los consumidores españoles quejarse, y lo mejor de todo es que ha funcionado. ¿Sentará precedente?

Vamos a ponernos en antecedentes:

El día 1 de Septiembre de 2009 Carrefour empezó a cobrar por las bolsas de plástico, que cambió por unas desechables mas pequeñas. En algunos sitios fueron 10 céntimos, en otros 5. También ofrecían bolsas mas grandes y resistentes, todavía mas caras, a 50 céntimos. En teoría el cambio de bolsas era por motivos ecológicos, dado que las anteriores no eran reciclables, y las bolsas de plástico tradicionales son muy contaminantes.

Con estos antecedentes, a muchos de nosotros nos surgía una duda: ¿No pueden ser gratis como antes? Porque ser verde y tal está genial, es una obligación que tenemos todos con el planeta y que deberíamos concienciarnos. El problema es que si eso nos hace ser mas caros, entonces todo se complica un poco mas. No porque haya cambiado nada, sino porque a corto plazo hay necesidades mas acuciantes, y mas en crisis. Para rizar mas el rizo, otras grandes superficies renuevas sus bolsas con otras reciclables, y gratis.

Y hasta aquí hemos llegado. Pagar por algo que tenemos gratis en otros sitios… ¿Es mucho dinero? Seguro que para nosotros no, pero para Carrefour si. Con la venta de las bolsas acaba de ganar otros 3 ó 4 euros por compra, porque no es sólo lo que ingresa con ellas, es lo que deja de gastar. Así que los consumidores nos hemos quejado a los de siempre: a las cajeras.

Las cajeras tenían que aguantar las quejas de la gente, cuando ellas no son nadie con poder de decisión, y no pueden hacer nada por el cliente. Deben haber estado hasta el moño estos meses. En vez de ir al mostrador de «Atención al Cliente», todos nos hemos quejado con quien estaba mas cerca. Y yo creo que hasta aquí Carrefour lo tenía todo controlado, un poco de resistencia inicial, y en 3 meses ya nadie se acuerda de que era gratis.

Pero como los competidores no han hecho lo mismo, la gente se ha empezado a ir silenciosamente a otros establecimientos, haciendo un boicot  silencioso. Poco a poco, han ido perdiendo clientes, hasta que la situación se ha hecho insostenible, así que 8 meses después, vuelven a dar las bolsas gratis.

¿Y porque estoy orgulloso de esto? Porque empezamos a tener mas madurez en las compras, empezamos a entender que hay alternativas. Todavía no estamos cerca de Alemania o EEUU, pero ya no están tan lejos. Ya estamos entendiendo que las cosas no son así porque «alguien» quiere que sea así, sino porque todos dejamos que sean así. Así que hoy soy un poco mas feliz.

Deja una respuesta